Los hombres también pueden

Hace poco menos de una semana veíamos en esta sección cual era la imagen de la mujer en el panorama publicitario español de los años 50 y 60. Teniendo en cuenta la situación política de la época y el aislamiento cultural que sufría el país, no era de extrañar que la mujer estuviera relegada a ser la esclava de la casa y que esto se mostrara tal cual en los anuncios del momento. Hoy en día la situación de la mujer es diferente, gracias sobre todo a su incorporación al merado laboral y al cambio de valores en la sociedad. En este cambio de valores es donde entra en juego el papel del hombre, que poco a poco ha ido asumiendo su responsabilidad en las tareas domésticas (al menos en teoría y en la sociedad occidental).

La publicidad ha puesto su granito de arena en esta transformación en la sociedad española y buena prueba de ello es la campaña de concienciación encargada por el Instituto de la Mujer en el año 2003 y llevada a cabo por la agencia Contrapunto. En ella se observaba a un hombre de mediana edad limpiando su coche a conciencia hasta que la pieza acababa con la frase: “Está claro. Sabes limpiar. ¿Por qué no lo haces en casa?

Así, otras muchas veces hemos podido ver al hombre desenvolverse en la cocina en spots de electrodomésticos, productos de limpieza, etc. Así paso con el spot de Siemens en 2004 en el que el género masculino no salía muy bien parado, viéndose reducido a un robot casi perfecto para la mujer. A pesar de la controversia que pudiera generar esta pieza en el momento, hoy en día constituye un ejemplo de cómo la publicidad refleja la llegada del hombre a las tareas del hogar aunque fuera con mejor o peor suerte.

Otro ejemplo en el que se veía “atacada” la habilidad del hombre en el hogar fue en el spot de Marcilla en 2005 de la mano de Tiempo-BBDO. En esta pieza vemos como el hombre, “sorprendentemente” es capaz de prepararse un café y recitar la tabla del 1… ¡a la vez! En su día, la ejecutiva de cuentas de la agencia, María Pilar Palos, subrayó que el objetivo de este spot era demostrar la facilidad con la que se abría el paquete de café… Cabe preguntarse qué habría ocurrido si el spot hubiese sido protagonizado por una mujer.

Aunque también podemos señalar como ejemplo positivo la campaña de Puntomatic en 2007 como la acción que supuso el gran compromiso social de la publicidad con la igualdad en el reparto de tareas domésticas. Y digo acción porque la campaña no se limitó a piezas audiovisuales o gráficas, sino que bajo el lema “Un mundo sin manchas” (donde dice manchas, podemos leer hombres que no hacen nada en casa) la agencia Shackleton envió lavadoras a los principales líderes de opinión (Zapatero, Rajoy, el Príncipe…) y creó una web para que las mujeres inscribieran a sus maridos en una “Lista Sucia” si es que no colaboraban con la colada en casa.

Para acabar os dejo un video presentación de la campaña, que tampoco tiene desperdicio, con coreografía y letra incluida de “The Poliesters”. Disfrutadlo por igual vosotros y vosotras:

Jorge Vidal Arráez

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