Influencia de la publicidad en trastornos de vigorexia (I)

Siempre se ha criticado la influencia de la moda y sobretodo de la publicidad en el problema de la anorexia, trastorno que afecta sobre todo a mujeres; pero menos conocido es el problema de la vigorexia y como repercuten los estereotipos publicitarios en los hombres, que son los principales afectados por esta enfermedad. La Dismorfia muscular o vigorexia es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia). A veces referido como anorexia nerviosa inversa o complejo de Adonis, la dismorfia muscular es un tipo muy específico de trastorno dismórfico corporal.

Muy interesante es el estudio que realiza el vicedecano de la facultad de Publicidad de la Universidad Jaume I de Valencia, el Doctor Carlos Fanjul Peyró: El estereotipo somático del hombre en la publicidad y su influencia en la vigorexia masculina. En este, tras una introducción acerca de los valores del siglo XXI en cuanto el culto al cuerpo, se analiza el estereotipo somático del hombre en la publicidad de estética: “La preocupación por el aspecto físico, la autoimagen y la sobrevaloración del cuerpo afecta igualmente a hombres y mujeres. En los varones, el estereotipo culturalmente establecido y transmitido por los medios de comunicación de masas ejerce una mayor presión social hacia un ejercicio físico que propicie una imagen de fuerza y potencia (mesomorfo), mientras que las modelos femeninas reflejarían más una actividad física dirigida a la consecución de una imagen corporal delgada y definida (ectomórfica)” (De Gracia, Marcó, Fernández y Juan, 1999; Baca Lagos, 1993).

Ya comentamos en el artículo El hombre como reclamo publicitario como se usaba la figura masculina y nos planteamos la doble moral en la explotación de ésta en la comparación con la femenina, pero no nos paramos a reflexionar en como la publicidad construía un estereotipo masculino que pudiera resultar peligroso para la salud del hombre, igual que las modelos extremadamente delgadas llevan tiempo suponiendo un ideal dañino para la salud de muchas mujeres.

Así relaciona Fanjul la relación entre la imagen masculina en la publicidad y los valores sociales actuales: “La aparición de los estereotipos masculinos en la publicidad se debe, principalmente, a los cambios sociales acaecidos durante la segunda mitad del siglo XX. La consolidación de la sociedad de consumo y de sus valores (hedonismo, materialismo e individualismo), la integración de la mujer al mundo laboral y la aceptación social de la homosexualidad constituyen las principales razones que ensalzan la figura del hombre publicitario (Quispe, 2002; León, 2001). Comienza así la creación de nuevos modelos masculinos en publicidad que se caracterizan, principalmente, por la «feminización» en sus actitudes estéticas y/o formas y por la prioridad del culto al cuerpo (tanto físico como estético)

Esto nos sirve como una primera introducción en esta problemática. Seguiremos en los posteriores artículos desarrollando este estudio.

Jorge Vidal Arráez

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