“¿De verdad está todo inventado?”

«Si el mundo se ha ido estetizado tanto en los últimos años y ya todo se encuentra diseñado, cargado de intención emocional, obedece al alto dominio de lo sensitivo en la comunicación» (Vicente Verdú)

Llegados a este punto, no es sorpresa para nadie el decir que la publicidad avanza a pasos agigantados, la información nos llega de mil maneras distintas y contamos con cientos de formas para comunicarnos.

¿Cuándo podemos establecer el nacimiento de las nuevas formas de hacer publicidad? En realidad, no podemos definir un momento exacto, pero es de suponer que existe una evolución y desarrollo en las tendencias publicitarias puesto que se observa una diferencia notable si comparamos la forma de hacer publicidad en los años 50-60 y la forma de hacer publicidad en el siglo XXI. No obstante, a la hora de estudiar las nuevas estrategias comunicativas queda bastante claro que el momento clave fue la aparición de Internet y las nuevas tecnologías.

Es cierto que esos años (50 y 60) fueron los años de auge para el sector publicitario puesto que surgieron las grandes figuras de la publicidad, marcándose un antes y un después en la historia publicitaria. Pero si nos centramos en lo que nos concierne, observamos que la manera de hacer publicidad ha ido evolucionando de forma paralela a cambios y exigencias sociales. Aunque, en cierto modo, esas exigencias sociales fueron consecuencia de los cambios en el hábito de consumo. Producir deseos se convierte en el papel prioritario de la creatividad publicitaria aunque esa tarea debe de estar en consonancia con las tendencias sociales que rigen el devenir de cada momento. Pero, ¿cuáles eran las tendencias que determinaban el comportamiento del consumidor en esos años? Y ¿Cómo se define el consumidor de la sociedad actual? Para responder a estas preguntas tenemos que definir a rasgos generales las tendencias que configuraban y configuran el entorno social, así como intentar comprender el comportamiento del consumidor en cada momento.

Si comenzamos estudiando el inicio de esos años, hay que decir que se trataba de una sociedad necesitada de consumidores, por lo que el objetivo fundamental de la publicidad de la época era enseñar al consumidor a poseer más productos y encontrar el placer inmediato. Así pues, las promociones, rebajas, y todo este tipo de acciones impulsaban al consumidor a la compra. Los creativos comienzan a trabajar para imponer un cambio de valores: el ahorro deja de existir para dar paso a la satisfacción inmediata del deseo por medio de operaciones bancarias que permiten al consumidor disponer de dinero al instante. Eslóganes como: “Te mereces un descanso”, “Porque tú lo vales” o “Especialistas en ti”, iban dirigidos a proporcionar buenos motivos para consumir. Dominaba una cultura por la inmediatez, reinaba el reclamo de “usar y tirar”, “nada es para siempre” y “todo en esta vida es reemplazable por algo mejor y más nuevo”. Los productos eran desechados por otros nuevos que aparecían en el mercado cumpliendo la misma función pero de forma más rentable, más fácil y más rápida. Es decir, hacerle la vida mucho más fácil al consumidor. Así pues, la publicidad de los años 60 se basaba en productos especializados para los distintos sectores, con el objetivo de acostumbrar al consumidor a poseer más de un producto por categoría. Fueron precisamente los ciclos de moda quienes decidían lo que se “llevaba” en el momento. Además, al disminuir la calidad de los productos y al ser éstos mucho más complejos, las reparaciones se convirtieron en un gran negocio, surgiendo así los mensajes con la idea de “sale más rentable comprar uno nuevo que arreglar el viejo”.

Hoy en día, el entorno en el cual vivimos se caracteriza por su gran complejidad y, una publicidad que se limite a describir todas las cualidades de un producto y sus ventajas, no sirve. Es posible que en los inicios publicitarios, esa manera de comunicar resultara efectiva para lograr sus objetivos, pero en la sociedad actual en la que ahora nos encontramos esa estrategia queda muy lejos.

Hasta ahora hemos contado con los medios de comunicación off-line y las estrategias más comunes, seguras y rentables de dar a conocer un producto. Pero, hoy en día no solo basta con poner un mensaje en un medio y esperar a que el consumidor lo reciba. Ha llegado el momento culmen de subirnos al carro de la innovación o estaremos acabados en el mercado. No obstante, debemos ser conscientes de que, independientemente de la estrategia comunicativa que elijamos para nuestra próxima campaña, ésta debe de estar acorde con las tendencias que se están dando en la sociedad del siglo XXI:

  1. El tiempo vale oro. Nos encontramos en un entorno donde el estrés, la ansiedad y la hiperactividad forman parte de nuestro día a día…así, el tiempo se ha convertido en un nuevo lujo para las clases sociales más privilegiadas. Se ha convertido en un valor muy preciado y se utiliza como reclamo publicitario de muchos productos y servicios de consumo. Los ciudadanos, o no tienen tiempo, o no saben qué hacer con él. Además, un tema de preocupación para la sociedad actual es el aburrimiento, lo cual alimenta una situación más, para provocar deseos que pueden ser satisfechos a través de bienes de consumo.
  1. Las nostalgias del pasado, es decir, la búsqueda de la identidad, los orígenes, los grandes ideales que daban sentido a la vida. Ahora, se presentan productos de consumo que recuperan el gusto por lo rural, lo ecológico, lo reciclado, lo auténtico. Dentro de esta tendencia cabe destacar el auge del turismo rural, los paseos saludables, el interés por los patrimonios culturales, hoteles de bienestar.  Pero sobre todo, lo que se busca es esa mirada hacia atrás por recuperar lo sencillo. Así, la creatividad recoge estas nostalgias del pasado y nos presentan productos de tal forma que nos hace viajar a ambientes de la niñez o simplemente, buenos recuerdos.

Es justamente en este punto donde debemos de hacer un poco más de hincapié, puesto que nos encontramos en el momento donde se produce un salto cualitativo que va desde el valor del producto como tal, al valor de la experiencia. Es donde entra en juego la emotividad a la hora de elaborar campañas publicitarias. Los creativos se las ingenian para poner en funcionamiento la memoria emotiva estableciendo relaciones con el producto en cuestión. BMW fue de los primeros en arriesgarse con esta estrategia pero que sin lugar a dudas fue todo un éxito. De niños, todos hemos jugado con el brazo por fuera de la ventanilla del coche, pues bien, la marca utiliza esta idea adaptándola a su producto “¿Te gusta conducir?”.

  1. El triunfo de los sentidos y la importancia de las sensaciones. No se convierte en una tarea fácil para los creativos, a pesar de ser el objetivo principal de muchos productos de consumo. La armonía, la emoción de la música, los decorados,…En definitiva, todo un conjunto de elementos para que el cuerpo y la mente del consumidor alcancen el bienestar perfecto.
  1. La belleza. Es cierto que vivimos en una sociedad obsesionada por la imagen. Esa lucha contra el envejecimiento y la búsqueda de la eterna juventud se han convertido en objetivos que se encuentran en la lista de prioridades de la mayoría de los ciudadanos. Esta tendencia social, lleva a unos individuos preocupados por un cuerpo perfecto a consumir más productos de belleza. Además, que dentro de esta categoría de productos, los destinados a un público masculino están en pleno crecimiento.
  1. Una alimentación saludable. La alimentación se ha convertido en un factor muy importante para conseguir una buena salud y belleza. Saltan al mercado todos los productos bajos en grasa, Light, sin azúcar y biológicos, aunque también destacan los productos que tienen que ver con las sensaciones, los denominados delicatessen. Por eso, se puede considerar que las industrias ya no solo venden productos alimenticios, sino que venden valores saludables, bienestar y belleza.
  1. El lujo. Las grandes marcas de este sector se siguen reservando como productos de consumo destinados a una minoría de la sociedad y así se puede apreciar en muchas de sus campañas. Aunque también es verdad que poco a poco está surgiendo una democratización de ese lujo reservado solo para unos pocos.
  1. La autorrealización. Esta tendencia pone su acento en la idea de llegar a ser aquello que habíamos proyectado. Hoy en día, se ha convertido en un reclamo publicitario muy común en diversidad de campañas publicitarias, puesto que casi todas se basan en mostrar la posibilidad de adquirir determinados valores inmateriales a través de productos materiales y de esta forma alcanzar tu objetivo y autorrealizarse. Ya no basta con crear anuncios que toquen la vena sensible del consumidor, ahora hay que crear experiencia de marca, es decir, crear una experiencia en el consumidor y de esta manera que se genere un recuerdo positivo de la marca en cuestión.
  1. Nuevos valores en la sociedad de la información. Esta nueva sociedad está gobernada por unos valores que nos permiten actuar con soltura. Podemos destacar la autonomía individual, la creatividad, la tecnología, pero sobre todo destacamos la innovación como el valor más importante en este mundo tan complejo como lo es el publicitario.
  1. Nada es absoluto, todo es relativo. La idea de esta tendencia es que nuestro entorno está lleno de posibilidades. Nos encontramos en una realidad que está en continua evolución. Los espacios también cambian, pero lo destacable de esta tendencia es que todo se adapta a las nuevas posibilidades y debemos de saber aprovecharlo. Algunas marcas han sabido recoger esta idea y lo han plasmado muy bien en sus campañas, como es el caso de Ikea con “Redecora tu vida”.
  1. Explosión del mundo tecnológico. Como bien he mencionado antes, esta tendencia social, publicitaria y mundial establece un antes y después en el sector publicitario y de la comunicación. No hace falta decir que vivimos en una sociedad dominada por la tecnología y donde su uso se hace necesario para poder estar integrado. Para las empresas, el estar en el mundo de Internet ya es un deber y no una opción, eso sin mencionar la cantidad de ventajas de las cuales se puede beneficiar una pyme solo con estar en las redes sociales, puesto que el estar en ellas ya no es futuro sino presente.

El desarrollo del mundo tecnológico ha permitido innovar, crear y rediseñar distintas técnicas y estrategias a la hora de mostrar un producto o servicio. Entre publicidad exterior, publicidad emocional, eventos, acciones de patrocinio, acciones de street marketing, estrategias comunicativas a través de reclamos publicitarios (como pueden ser el jingle de una campaña, la utilización de celebridades en un anuncio,…) cabe destacar, sin duda, la publicidad viral como estrategia comunicativa dentro de las nuevas técnicas publicitarias. Gracias a que un suceso ocurre en algún lugar, éste se empieza a propagar por Internet, ya sea a través de mensajes multimedia o redes sociales. El caso es que la gente comparte esa información en tan solo segundos. Cada son más las empresas que adoptan esta nueva forma de trasmitir un mensaje de forma rápida, clara y cercana al consumidor. Incluso, lo realmente interesante, es cómo hacen que éste forme parte del proceso comunicativo de la marca. Así pues, la efectividad de las campañas virales viene gracias a la interactividad que se da entre consumidor-marca. La acción lo que permite es conseguir crear un sentimiento de cercanía y afecto con la marca en cuestión. Esa es la principal diferencia con el tradicional boca a boca que todos conocemos y estamos habituados, además de hacer uso de los actuales medios electrónicos. Sin embargo, no es tan fácil como parece, una campaña de este tipo se basa en la novedad y creatividad, es decir, la clave es lograr una idea que seduzca a los usuarios, de tal forma que éstos se sientan prácticamente obligados a compartirlo, y así conseguir el efecto viral deseado.

Sumándose a esta lista, debemos añadir la realidad aumentada. Básicamente, consiste en generar movimientos en 3D. Es un sistema muy atractivo que cuenta con un gran potencial, realmente es un poco caro de implementar pero dentro de nada las empresas lo tomarán como un elemento más en su planificación estratégica. En realidad, todo este tipo de acciones no servirían de nada si no tienen como forma de difusión las redes sociales. Ellas son las grandes protagonistas que hacen posible la efectividad de este tipo de estrategias comunicativas, permitiendo la cercanía de los consumidores (usuarios de Internet) con las marcas.

Así pues y gracias a todo esto, debemos de tener una cosa clara, y es que hoy en día el que marca las pautas de cómo hacer publicidad es el propio consumidor teniendo la oportunidad de decidir cómo y dónde queremos que nos impacten, ahora somos nosotros como consumidores los que dominamos. Por lo que, también imponemos las tendencias actuales. Atrás se quedaron las fórmulas de introducir un único mensaje en medios tradicionales esperando a que el consumidor lo reciba, el competir por ser el más creativo, el contar con un alto presupuesto para elaborar una increíble planificación de medios (solo las grandes marcas se lo podían permitir),… ahora con la facilidad que nos presta el maravilloso mundo de Internet, la publicidad es mucho más democrática y está al alcance de todos; ya no son las grandes marcas las que pueden llegar a los pequeños consumidores, sino que también ocurre al revés y, ya no son los anunciantes los que toman la iniciativa, sino que es el consumidor el que entabla conversación. Así llegamos a la conclusión de que sí existe una evolución en las formas de hacer publicidad desde los años 50 hasta nuestros días, pero no podemos delimitar fechas exactas. Aún así, podemos afirmar que en la actualidad toda nuestra realidad está en continuo cambio y que la única forma de sobrevivir es adaptarse a ese cambio. Por lo que, deducimos que la publicidad nunca muere, sino que es adaptable a lo que le venga pero siempre con su fin último presente: llegar al consumidor y de la forma más sorprendente para el momento.

Todas estas tendencias que definen nuestro entorno social y publicitario del siglo XXI, son precisamente las que obligan y hacen dar mil vueltas al creativo actual para que continuamente siga creando y buscando nuevos medios y nuevas formas con el fin de producir espectáculo que sea capaz de atraer la atención de los consumidores.

No está todo inventado, “el futuro de la publicidad pasa por reinventarse cada día” (Beatriz Navarro, Directora de Marketing de Starbucks)

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

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McDonald´s o Starbucks, ¿cuál te quedas?

Seguramente si te preguntasen por una marca de café conocida, la respuesta sería Starbucks. Sin embargo, hoy en día, si te propones el acudir a un establecimiento u otro, surgiría la duda. Digo “hoy en día” porque hace apenas unos años que McDonald´s empezó a incorporar en sus instalaciones un área llamado McCafé y  diseñado expresamente para la degustación de esta bebida. La competencia en el sector de cafeterías es cada vez mayor pero, como podemos ver, se ha creado una feroz competencia entre ambas marcas que antes no existía.

¿Cómo ha conseguido una empresa de comida rápida arrebatar parte del mercado a la gran posicionada marca de café? El asombroso éxito y el impacto en los consumidores que consiguió Starbucks, hizo que muchos empresarios copiasen su estrategia: una experiencia de consumidor y fidelización de la marca. A pesar de que McDonald´s haya conseguido llevar a cabo una estrategia semejante a la de Starbucks, y estar alcanzando sus objetivos como competencia, no quita que todos posicionemos a McDonald´s como marca de hamburguesas y Starbucks como marca de café.

 La razón de esto no es ninguna coincidencia, sino que desde sus inicios Starbucks desarrolló una estrategia basada en la construcción de su marca. En un primer momento, la marca no aceptaba el lanzar ningún tipo de campaña publicitaria, tenía como único objetivo resaltar una serie de valores que consideraba importantes para sus clientes, y como consecuencia empezar a generar una asociación de marca-valor en la mente de éstos.

 Es precisamente esa experiencia que el consumidor vive en el punto de venta, lo que diferencia una gran marca de otra. Cuando entras en un establecimiento de Starbucks, obtienes algo más que un café, obtienes algo único. Cada cafetería está cuidadosamente diseñada para resaltar la calidad de todas esas cosas que el consumidor puede ver, oler o probar. Es algo más, es un lugar de encuentro cómo y agradable. Ellos mismos se definen como “el tercer lugar”, un lugar que se encuentra entre casa y el trabajo.  En definitiva, su concepto de marca no solo significa el tomar un café, sino un ambiente donde se crea una experiencia para el consumidor, desatando una serie de emociones por parte de éste que después derivan en fidelización hacia la marca.

 Aunque es Starbucks la cadena que se ha atribuido ser la creadora de esta categoría de cafeterías, McDonald´s va a continuar con su esfuerzo de construir una nueva marca basada en una diversa oferta de café que cuenta con un diferencial que la otra no tiene: hacer “brillar” el día a día de su consumidor. Si a esto le sumamos que no es época de bonanza para ningún sector en nuestro país, Starbucks se tendrá que poner las pilas si quiere que la gran M dorada no le coja la delantera.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

Lujo, glamour…Dior, la gran marca

Hay ciertas marcas que adquieren un posicionamiento en la mente del consumidor por su valor de marca que han ido construyendo con el paso del tiempo y, existen otras muchas que se hacen reconocibles por la presencia de celebridades en alguno de sus spot o campañas publicitarias. En este caso, nos encontramos ante una de las pocas marcas que posee una integración de ambas cosas.

La prestigiosa marca de moda es una gran seguidora de utilizar, como estrategia publicitaria y de marketing, a iconos de la feminidad. No cabe duda que es una de las firmas que mejores elecciones hace a la hora de vestir a actrices para su imagen de campaña. A lo largo de su historia hemos podido observar una trayectoria repleta de bellísimas estrellas, así como Charlize Theron ya se ha convertido en un clásico para la campaña de J´Adore de Christian Dior. La modelo y actriz lleva años siendo la imagen de Dior y protagonizando sus campañas pero donde realmente nos dejó a todos boquiabiertos fue en el spot rodado en la lujosa Galería de los Espejos del Palacio de Versalles. Simulando estar en el backstage de un desfile de moda, la actriz y última musa de Dior, apresurada en llegar a su entrada estelar se encuentra con otras tres estrellas de la historia del cine: Grace Kelly, Marlene Dietrich y Marilyn Monroe. En definitiva, una recopilación de las grandes divas que han sido imagen de la firma en alguna ocasión. También hay que decir que el anuncio fue calificado como mini película por su sorprendente producción.

Ahora, el último spot que ha lanzado a los medios sobre su colección Otoño 2012 también ha escogido como localización Versalles, lo cual quiere decir que el suntuoso palacio le sirve de inspiración o de talismán a la marca, quién sabe. Esta claro que, estos ambientes parisinos sumados a estas diosas de la belleza, son una fuente irresistible de glamour, sutileza, elegancia y sensualidad para la firma.

Cada día son más las marcas que se suman a probar esta técnica de vestir con sus diseños a personalidades famosas pertenecientes a cualquier ámbito. Es cierto que es una garantía de notoriedad y éxito y que a pesar de los muchos riesgos que se corren, casi siempre beneficia a la marca en cuestión. Pero, es precisamente porque esta estrategia ha adquirido bastante peso hoy en día a la hora de elaborar una campaña de cualquier marca, que las grandes y pioneras firmas tienen que saber cómo diferenciarse del resto. Por ello, debemos de volver a mencionar a la gran marca cuando ya en el año 1962, propuso a la encantadora Marilyn Monroe como imagen de Dior y que hasta el día de hoy no ha dejado de sorprender.

Y para finalizar su presentación por todo lo alto, no puede faltar una excelente banda sonora que ponga la guinda a estas intachables campañas.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

Las marcas ya están preparadas para marcar gol

Falta menos de un mes para que dé comienzo la Eurocopa 2012 y algunas de las grandes marcas de consumo ya están preparadas para recibir al día 8 de Junio con los brazos abiertos. Sin duda es el acontecimiento más esperado por todos los españoles, eso sí, con el permiso de Los Juegos Olímpicos.  Algunas empresas ya  han lanzado sus campañas como patrocinadoras oficiales  del evento, como es el caso de Cruzcampo.

Bajo el lema “Porque te lo mereces”, la marca cervecera invita a todos los seguidores  de La Roja a que aporten todo “su Sur” y así, transmitir toda la pasión, ilusión, y fuerza a nuestra Selección.  Su nuevo spot protagonizado por Torres, Cesc, Mata, Ramos y Puyol, ha sido creado expresamente por el patrocinio de la marca a la selección española. El objetivo del anuncio es una promoción. Cruzcampo sortea 100 entradas para ver el primer partido de España en Polonia. Sin embargo, la estrategia de la marca no se queda ahí, sino que lo complementa con otras acciones. A esos viajes les añade el packaging que ha realizado con los millones de latas y botellines coleccionables en los que aparecen las caras de otros cinco jugadores. En definitiva, se dirigen a los telespectadores de manera directa y clara indicándoles que se merecen acompañarlos al campeonato para conseguir llegar al éxito gracias a su apoyo.  Además, se les sugiere que será mejor si es con una Cruzcampo.

Desde el punto de vista del consumidor, llevamos ya unas semanas siendo bombardeados con este tipo de acciones publicitarias referentes a nuestra selección. Ahora bien, desde el punto de vista de las marcas, La Roja es garantía de éxito para todos sus patrocinadores. Por eso es normal que recibamos tantos impactos publicitarios durante los meses previos al campeonato por parte de los patrocinadores. Está claro que las empresas tienen que sacarle partido y una alta rentabilidad a la fuerte inversión que están dedicando al patrocinio de la selección nacional, como podemos comprobar en este caso.

No obstante, debemos de tener claro que no siempre utilizar como herramienta una campaña de patrocinio nos va resultar eficaz. Hay que conocer muy bien cómo se usa y tener mucho cuidado con la competencia. Pero no me refiero a anticiparte a lo que pudiese hacer tu competencia, sino a saber de qué forma gestiono mi patrocinio puesto que un mínimo fallo puede beneficiar a mi rival, cuando éste ni tan siquiera esté siendo partícipe del asunto. Es decir, que el público objetivo identifique a la competencia con el evento del cual mi marca es patrocinadora. Fue el caso de Mahou en el Mundial de Sudáfrica. Así pues, cuando a la gente se le preguntaba por los patrocinadores oficiales del mundial, la respuesta fue Mahou en lugar de Cruzcampo, quien realmente estaba realizando el gasto en la inversión. Pero está claro, que hay ciertas marcas que han sabido gestionar este fallo para que el consumidor les relacione de inmediato con el evento deportivo.

Siempre que se preveé un evento de estas características, las grandes marcas comienzan una batalla para convertirse en el patrocinador oficial atraídos por la gran rentabilidad, como ya he señalado, pero también por la repercusión en imagen que alcanzan. En este caso, la campaña está compuesta por todos los ingredientes para ocupar un lugar privilegiado en la mente del consumidor: existe una comunicación emocional dirigida directamente al consumidor consiguiendo movilizar a éste último y, por otro lado, una constante presencia en medios pero sobre todo, en televisión.

A pesar de todo, las marcas saben que los consumidores tienen claro que es el momento de La Roja, de nuestra Roja y no van a fallarles.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

Procter & Gamble se vuelca con las madres de todo el mundo

El pasado 12 de abril, la empresa Procter & Gamble lanzó su nueva emotiva campaña publicitaria titulada “Gracias Mamá”, marcando un hito en toda su trayectoria comunicativa y siendo la de mayor alcance en toda su historia. La agencia culpable de este maravilloso trabajo ha sido Wieden+Kennedy. Pretendiendo reconocer el sacrificado trabajo que realizan las madres de todo el mundo y reflejando ese duro papel que éstas desempeñan al criar tanto a atletas olímpicos como a hijos excepcionales. Detrás de cada atleta increíble se encuentra una madre increíble, que siempre da su máximo apoyo para conseguir que su niño de lo mejor de sí, alcance su sueño y, por tanto, sus objetivos deportivos.

 La marca ha lanzado de manera especular esta campaña mundial, y para ello ha  aprovechado que es el patrocinador oficial de Los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Además se podría decir que le ha venido como anillo al dedo para conmemorar el Día de la Madre. Con motivo de la cuenta atrás de los 100 días que faltan para la inauguración de Los Juegos, P&G ha querido lanzar este cortometraje que estará presente hasta la clausura de los mismos.

 La pieza publicitaria muestra las visiones más íntimas de distintas vidas en cuatro continentes diferentes, pero con algo en común: el apoyo de la familia, en especial de las madres, para conseguir que su niño se convierta en un atleta de alta élite. Cuenta con la participación de actores y atletas locales de cada una de las locaciones: Londres, Río de Janeiro, Los Ángeles y Beijing. La verdad es que, qué mejor escaparate que unos Juegos Olímpicos para realizar mundialmente este agradecimiento.

 Bajo el slogan “El trabajo más difícil del mundo es el mejor trabajo del mundo”, la marca P&G puede dejar su imagen bien grabada en los consumidores. Pero no persigue un objetivo individual como marca, puesto que el hecho de participar como patrocinador oficial ya lo hará por sí solo. Lo que busca a través de esta asociación de patrocinio es transmitir la visión que la empresa tiene del mundo, y qué mejor forma de hacerlo que tocando el lado sentimental. El objetivo era hacer algo nuevo que marcara una diferencia relevante para todas las madres del mundo, y de esta forma tan brillante han agradecido todo lo que ellas hacen. Han creado una campaña innovadora cuya base es la publicidad emocional, donde incluso salta alguna chispa de sensibilidad social. La estrategia que han utilizado es cada vez más usual en el sector publicitario pero no siempre tiene tanta repercusión. En este caso, el anuncio trasmite una serie de valores intangibles que tienen mucha más influencia frente a otros atributos  sí percibidos por los cinco sentidos, generando en el consumidor emociones y sentimientos a la vez que creando un concepto emotivo de la campaña.

 Si partimos de la idea de que todo anuncio se crea para generar una serie de sentimientos en sus receptores, debemos señalar que hay una mínima diferencia entre los spot que utilizan esta estrategia de publicidad emocional, y los que no. Aunque el límite es mínimo entre unos y otros, podemos decir que un anuncio está dotado de un carácter puramente emocional cuando se crea con el único objetivo de suscitar y provocar en la audiencia unas emociones concretas. Este sería el caso de “Gracias Mamá”, puesto que se elaboró con la clara finalidad de reflejar las emociones de esas madres  y así manifestar un reclamo para llamar la atención no solo del público objetivo, sino de cualquiera lo que vea.

 A pesar de lo eficaz que es recurrir a esta estrategia publicitaria, puesto que normalmente aumentan la notoriedad e incluso el posicionamiento de la marca; es posible que si no contamos con una buena planificación y toma de decisiones correcta en la campaña, se dañe la reputación o imagen de marca.  Traduciéndose en pérdida de confianza ante el consumidor. Y por eso, cada empresa que se lance a realizar un tipo de campaña como esta, debe conocer a la perfección a su destinatario para no producir daños en sus sentimientos, pensamientos o percepciones.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

Boca a boca o Virus Contagioso

No hace falta decir a estas alturas que quien no esté familiarizado con el grandioso mundo de Internet está prácticamente derrotado, hablando en términos comerciales. Aquella frase “Renovar o morir” es, sin duda, totalmente verídica. Ahora bien, nos ha tocado lidiar con un periodo un tanto especial: demasiados medios electrónicos  en un momento poco favorable en cuanto a términos económicos nos referimos. Sin embargo, tenemos recursos suficientes como para combatir esto y más. Así, podemos introducir el término de Marketing Viral, puesto que es la mejor forma que existe en estos momentos de comunicar sobre una marca o un producto sin tener que gastarnos ni un solo euro en publicidad. En estos momentos, gracias al uso de Internet  es posible manejar una campaña viral que resulte más efectiva y, por supuesto, más ahorrativa para nuestro bolsillo. Ahora, solo las grandes marcas con elásticos presupuestos se pueden permitir comunicar en otros medios tradicionales.

Por lo tanto, el marketing viral, es otra de las tantas estrategias de las que dispone la marca para incentivar a los individuos a que transmitan su mensaje comercial de unos a otros y de una manera rápida e infalible. Estamos hablando del tradicional boca a boca al que estamos habituados, pero haciendo uso de los maravillosos medios electrónicos a los que prácticamente todos tenemos acceso hoy en día. A cualquiera le gustaría que su mensaje se propagase al igual que un virus, contagiándose de unos a otros.  Nos encontramos ante el clásico “pásalo” que todos conocemos. Ahora bien, si no se cuidan todos los detalles lo que conseguiremos será que pasen de nosotros. Hay que inspirar al consumidor para que éste difunda el mensaje y para ello, debemos hacerlo con contenidos de interés y diversión.

A pesar de que todo este mundo espanta a más de uno, es increíble la forma en que otros lo llevan a la práctica consiguiendo un mayor impacto en un elevado número de personas.

Los Premios Estrategias, decidieron darle el Premio Oro a la mejor Estrategia Integrada de Marketing a la romántica campaña de Marketing Viral “Amor en Tiempos de Internet”.

Equmedia realizó un trabajo excepcional con esta campaña. Se trata de una historia verosímil en la cual el target participó en un juego creado por la propia marca. La protagonista del vídeo, Vanesa, pide ayuda públicamente a través de las herramientas que están a su alcance. Sube un vídeo casero a Youtube, lo enlaza con su perfil de Facebook y además, pega carteles por Madrid. La acción tuvo tal repercusión que un periodista de la Cadena Ser ofrece su ayuda, lo cual hizo que Lancia se descubriera, contando la realidad del asunto: se trataba de una campaña viral. El objetivo era acercar la marca Lancia, y en concreto el modelo Delta, a las conversaciones cotidianas que se tienen en las redes sociales. Y qué mejor manera de hacerlo que introduciéndose en el propio terreno del target y hablando en su propio idioma. La notoriedad y el impacto de la acción superaron las expectativas de todos.

Aunque son pocos los métodos que sobrepasan al marketing viral en términos de eficacia y eficiencia, hemos de tener en cuenta que no es fácil conseguir esa viralidad. Se tiene que conocer muy bien a qué gente queremos comunicar y, por supuesto, hacer llegar el mensaje adecuado. No obstante las circunstancias dadas a la hora de su presentación deben ser las correctas. Si alguno de estos tres elementos nos falla diremos adiós a un posible éxito de campaña viral.

Aquí os dejo con el vídeo más viral de la historia que en tan solo 24 horas alcanzó 5 millones de visualizaciones, ahí es nada.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz

¿Quién dijo que esperar al autobús fuese aburrido?

En otro de lo artículos publicados recientemente, abordamos el tema de Street Marketing como técnica y estrategia publicitaria a la hora de comunicar. En este caso, me gustaría dedicarle un pequeño guiño a ese mobiliario urbano que todos conocemos como marquesinas. A esos peculiares soportes de publicidad exterior. Concretamente, a todas aquellas paradas de bus que hacen un poco más entretenida la espera de todos los viandantes.

 Merece la pena mencionar este tema puesto que hoy en día, sales a la calle y,  en sólo unas horas, es fácil toparse con centenares de ellas. Sin embargo, es muy probable que no muestres atención, a no ser que sea algo diferente entre todo este bombardeo publicitario. Es por ello, que las marcas opten por este soporte publicitario de forma habitual, convirtiéndose en uno de sus lugares preferidos para insertar su imagen ante la mirada de miles de transeúntes. Sin duda, es un punto estratégico donde pueden desarrollar una gran capacidad creativa, transformando esas paradas en auténticos escaparates donde las marcas y anunciantes son los protagonistas.

 No solo pretenden generar un gran impacto visual, sino que transforman estos espacios en sitios donde los individuos pueden interactuar con el producto. Esa interactividad es favorable para el consumidor. Si nunca antes tuvo contacto con la marca, ésta es la oportunidad y ocasión perfecta. El mensaje llega de forma personalizada a esos receptores que el emisor ha elegido previamente. Y, ¿qué mejor momento existe para dar a conocer tu mensaje? Pues, sin duda aquel en el cual los individuos no tienen nada mejor que hacer que esperar a que el tiempo pase y llegue su medio de transporte.

La clave está en sorprender de manera sencilla con un toque de originalidad. Es impresionante la gran experiencia que pueden generar algunas marcas con tan sólo la exposición de su producto, sin necesidad de recurrir a las últimas tendencias digitales. No obstante, y como ya hemos comentado antes, el ciudadano no reparará su atención a no ser que se encuentre con algo diferente, atrevido y llamativo que realmente despierte su atención.

Pues bien, esta es otra de las formas mediante la cual, los resultados obtenidos se traducen en una mejora del posicionamiento de marca. Es un espacio ideal para todo tipo de campañas. Bien es cierto, que unas dan más juego que otras, pero eso también dependerá del ingenio y originalidad con la que cuente cada uno.

Cristina Prudencio Rafael de la Cruz